El libro leído era Abierto para Fantoches. Algunos componentes del grupo, también habíamos leído el recientemente publicado, Azul ruso.
Estupendo el encuentro con Patricia, savia nueva invadió la biblioteca. Cercana, muy expresiva y con gran poder de convicción fue hablando de sus relatos. Pudimos disfrutar escuchando las puntualizaciones que, con gran destreza, daba a todas las cuestiones y comentarios planteados. Nos descubre la ingenuidad de lo cotidiano de una forma magistral, sorprendiéndonos y haciéndonos mirar alrededor con otros ojos.
En el café tertulia continuamos disfrutando de su compañía.